{"id":5402,"date":"2023-09-06T15:14:51","date_gmt":"2023-09-06T15:14:51","guid":{"rendered":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/?p=5402"},"modified":"2023-10-04T10:37:55","modified_gmt":"2023-10-04T10:37:55","slug":"comportamiento-animal-genetica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/2023\/09\/06\/comportamiento-animal-genetica\/","title":{"rendered":"Comportamiento animal (1)"},"content":{"rendered":"\n<p>Con este post, vamos a comenzar una comenzar una serie de entradas relacionadas con el comportamiento animal. \u00bfPorqu\u00e9 nos comportamos de determinada manera? \u00bfEl comportamiento responde al libre albedr\u00edo? \u00bfEstamos m\u00e1s limitados de lo que creemos a la hora de comportarnos de uno u otro modo?<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a empezar por lo m\u00e1s b\u00e1sico. Los genes con los que nacemos, \u00bfdeterminan nuestro comportamiento? Te invitamos a seguir leyendo.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Las bases gen\u00e9ticas del comportamiento<\/h5>\n\n\n\n<p>El comportamiento -ya se trate de una c\u00e9lula de <em>Escherichia coli<\/em> que navega hacia una fuente de alimento o del tuyo al leer y reaccionar ante este texto- tiene sus ra\u00edces en el programa gen\u00e9tico transportado por las mol\u00e9culas de ADN del individuo. Los pasos que median entre una secuencia de nucle\u00f3tidos en una mol\u00e9cula de ADN y el comportamiento de un organismo, a\u00fan de uno muy simple, son muchos y muy complejos. El proceso implica, por lo menos, la s\u00edntesis de mol\u00e9culas espec\u00edficas, su organizaci\u00f3n en estructuras particulares capaces de recibir y responder a los est\u00edmulos, el desarrollo de v\u00edas -el\u00e9ctricas o qu\u00edmicas- para la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n dentro del organismo, y la modificaci\u00f3n de esas estructuras y v\u00edas como resultado de las interacciones del organismo con su ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Para algunos comportamientos, el papel de los componentes gen\u00e9ticos puede demostrarse con claridad. Un ejemplo cl\u00e1sico es el comportamiento de las abejas cuando una pupa, mientras sufre metamorfosis dentro de su celda en el panal, se enferma y muere. Algunas cepas de abejas, conocidas como higi\u00e9nicas, las obreras desobstruyen la celda y eliminan el cuerpo. En otras cepas, conocidas como no higi\u00e9nicas, este comportamiento no ocurre. A principios de los a\u00f1os 60, <a href=\"https:\/\/apicultura.fandom.com\/wiki\/Walter_C._Rothenbuhler\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Walther Rothenbuhler<\/a>, en una serie de experimentos cruzo primero abejas no higi\u00e9nicas con abejas higi\u00e9nicas. Toda la prole fue no higi\u00e9nica, indicando que esta es una caracter\u00edstica dominante. Rothenbuhler luego hizo un cruzamiento de prueba, o retrocruza, de la progenie h\u00edbrida con la cepa higi\u00e9nica original y obtuvo 29 colonias de abejas. En ocho, las abejas no eran higi\u00e9nicas, dejaban las c\u00e9lulas obstruidas y no eliminaban las pulpas muertas. Seis colonias consist\u00edan en abejas higi\u00e9nicas, que abr\u00edan las c\u00e9lulas las celdas y eliminaban las pupas muertas. Sin embargo, en nueve de las colonias, las obreras abr\u00edan las celdas pero dejaban intactas a las pupas muertas y en las seis colonias restantes no desobstru\u00edan las celdas, pero hubieran eliminado las pupas muertas si aquellas hubieran sido abiertas.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"489\" height=\"359\" src=\"https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/09\/pupa-de-abeja.jpeg\" alt=\"Comportamiento\" class=\"wp-image-5415\" srcset=\"https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/09\/pupa-de-abeja.jpeg 489w, https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/09\/pupa-de-abeja-300x220.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 489px) 100vw, 489px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>Los resultados se aproximan a la relaci\u00f3n 1:1:1:1 esperada en una cruza de prueba que implica a dos genes que segregan de manera independiente. Esto indica que un gen, designado D, controla el comportamiento de desobstrucci\u00f3n, mientras que otro gen, designado E, controla el comportamiento de eliminaci\u00f3n. Las abejas que son homocig\u00f3ticas recesivas para ambos genes (<em>ddee<\/em>) destruyen las celdas y eliminan las pupas. Las abejas que tienen al menos una copia del alelo dominante de cada gen, por ejemplo <em>DdEe<\/em> no hace ninguna de las dos cosas. Las abejas que son de de <em>ddEe<\/em> o <em>ddEE<\/em> desobstruyen las celdas pero no eliminan las pupas, y las que son de <em>DDee<\/em> o <em>Ddee<\/em> eliminan las pupas una vez se les ha abierto las celdas.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ilustra este ejemplo, un solo alelo puede determinar una caracter\u00edstica particular de comportamiento de un organismo. Sin embargo, para la mayor\u00eda de los comportamientos sus mecanismos gen\u00e9ticos son considerablemente m\u00e1s complicados. En algunos comportamientos, los genes con efectos m\u00faltiples (o sea, genes pleiotr\u00f3picos) desempe\u00f1an un papel importante. Las mosquitas de la fruta que tienen el alelo <em>Hk<\/em>, por ejemplo, son m\u00e1s activas que las que carecen de este alelo, saltan violentamente cuando una sombra pasa sobre ellas, exhiben un comportamiento de apareamiento anormal y muestran movimientos r\u00e1pidos de las patas cuando se las anestesia. Como puede esperarse de este estilo de vida fren\u00e9tico, tambi\u00e9n tienen un lapso de vida m\u00e1s corto que las mosquitas sin este alelo. M\u00e1s frecuentemente, las caracter\u00edsticas de comportamiento son el resultado de herencia polig\u00e9nica, es decir, dependen de la acci\u00f3n integrada de los alelos de un gran n\u00famero de genes.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:49px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Fuente: Biolog\u00eda. Curtis &amp; Barnes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con este post, vamos a comenzar una comenzar una serie de entradas relacionadas con el comportamiento animal. \u00bfPorqu\u00e9 nos comportamos<\/p>\n","protected":false},"author":314,"featured_media":5414,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,3],"tags":[],"class_list":["post-5402","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-divulgacion","category-cobcm"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5402"}],"collection":[{"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/users\/314"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5402"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5484,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5402\/revisions\/5484"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5414"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}