{"id":6241,"date":"2025-10-08T11:23:47","date_gmt":"2025-10-08T11:23:47","guid":{"rendered":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/?p=6241"},"modified":"2025-10-08T11:23:47","modified_gmt":"2025-10-08T11:23:47","slug":"neuroplasticidad-largo-vida-cambia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/2025\/10\/08\/neuroplasticidad-largo-vida-cambia\/","title":{"rendered":"Neuroplasticidad a lo largo de la vida: c\u00f3mo cambia nuestro cerebro"},"content":{"rendered":"\n<p>Si te gust\u00f3 cuando hablamos de <a href=\"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/2022\/02\/22\/plasticidad-cerebral-que-es\/\" data-type=\"post\" data-id=\"4563\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">neuroplasticidad<\/a> en un blog anterior, sin duda este nuevo art\u00edculo te va a interesar. Hoy indagamos en c\u00f3mo la neuroplasticidad acompa\u00f1a al cerebro a lo largo de las diferentes etapas de la vida.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/10\/ChatGPT-Image-4-jul-2025-17_44_52-1024x683.png\" alt=\"neuroplasticidad\" class=\"wp-image-6242\" srcset=\"https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/10\/ChatGPT-Image-4-jul-2025-17_44_52-1024x683.png 1024w, https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/10\/ChatGPT-Image-4-jul-2025-17_44_52-300x200.png 300w, https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/10\/ChatGPT-Image-4-jul-2025-17_44_52-768x512.png 768w, https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/10\/ChatGPT-Image-4-jul-2025-17_44_52.png 1536w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Imagen 1. Neuroplasticidad en la vida. Fuente: Imagen creada por Ana Mar\u00eda Mor\u00f3n Usero en ChatGPT.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"> <strong>Neuroplasticidad en la ni\u00f1ez<\/strong><\/h5>\n\n\n\n<p>Desde que nacemos hasta la llegada de la adolescencia, el cerebro humano experimenta una intensa actividad neuropl\u00e1stica. Es la etapa donde se desarrollan funciones esenciales: mirar, tragar, masticar, hablar, reconocer est\u00edmulos, controlar los movimientos\u2026 Cada experiencia, cada est\u00edmulo, deja huella en el sistema nervioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante esta fase crucial, el entorno y los h\u00e1bitos tienen un papel fundamental. Para fomentar una neuroplasticidad saludable, es importante proporcionar al cerebro mecanismos de aprendizaje l\u00fadico: juegos, reglas nemot\u00e9cnicas y actividades que estimulen la atenci\u00f3n y la memoria. Los ni\u00f1os peque\u00f1os, sobre todo hasta los seis a\u00f1os, no tienen a\u00fan la capacidad de mantenerse quietos ni concentrados durante largos periodos, por lo que el juego estructurado es clave.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, deben contar con una nutrici\u00f3n equilibrada, buen descanso y actividad f\u00edsica diaria que estimule el desarrollo motor: elasticidad, equilibrio, coordinaci\u00f3n, etc. En este sentido, lo m\u00e1s importante para que el cerebro aprenda: <strong>repetir y experimentar<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Neuroplasticidad en la adolescencia<\/h5>\n\n\n\n<p>Durante la adolescencia, el cerebro sufre un proceso conocido como \u201cpoda sin\u00e1ptica\u201d, en el que se eliminan conexiones neuronales que no se utilizan, mientras que otras se fortalecen. Esto permite que muchos aprendizajes se automaticen, como caminar, correr o realizar tareas cotidianas complejas.<\/p>\n\n\n\n<p>A nivel emocional, las bases ya est\u00e1n asentadas (alegr\u00eda, ira, tristeza\u2026), pero aparecen nuevas vivencias internas: el aburrimiento, la b\u00fasqueda de identidad, la rebeld\u00eda, las dudas existenciales, la preocupaci\u00f3n por el futuro. La neuroplasticidad es clave en esta etapa de transici\u00f3n hacia la adultez.<\/p>\n\n\n\n<p>El cerebro contin\u00faa su maduraci\u00f3n hasta aproximadamente los 22 a\u00f1os, cuando se consolida el <strong>neoc\u00f3rtex<\/strong>, la parte m\u00e1s racional del cerebro. Esta zona est\u00e1 relacionada con la toma de decisiones, el control de impulsos y la planificaci\u00f3n a largo plazo.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"509\" src=\"https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/10\/neocortex-1024x509.jpg\" alt=\"neuroplasticidad\" class=\"wp-image-6243\" srcset=\"https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/10\/neocortex-1024x509.jpg 1024w, https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/10\/neocortex-300x149.jpg 300w, https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/10\/neocortex-768x382.jpg 768w, https:\/\/cobcm.net\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2025\/10\/neocortex.jpg 1113w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Imagen 2. Neoc\u00f3rtex. Fuente: https:\/\/www.psicoactiva.com\/blog\/el-neocortex-anatomia-y-funcion\/<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Neuroplasticidad en la adultez<\/h5>\n\n\n\n<p>A partir de los 25 a\u00f1os, el cerebro sigue siendo pl\u00e1stico, aunque los <strong>cambios son m\u00e1s sutiles<\/strong>. Aun as\u00ed, factores como el embarazo, situaciones traum\u00e1ticas, nuevos retos laborales o cambios vitales importantes contin\u00faan generando nuevas conexiones neuronales.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia acumulada permite ver el mundo desde otra perspectiva y valorar las situaciones de forma diferente. <strong>Aprender cosas nuevas, adaptarse a cambios o enfrentar desaf\u00edos personales siguen siendo motores de la neuroplasticidad.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Neuroplasticidad en la vejez<\/h5>\n\n\n\n<p>La neuroplasticidad no desaparece con los a\u00f1os. El cerebro, aunque m\u00e1s lento y con c\u00e9lulas menos activas, sigue siendo capaz de generar nuevas conexiones si se estimula adecuadamente. <strong>La clave est\u00e1 en mantenerlo activo<\/strong>: una buena alimentaci\u00f3n, ejercicio f\u00edsico regular, estimulaci\u00f3n mental, socializaci\u00f3n y curiosidad son factores protectores frente al deterioro cognitivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Diversos estudios muestran que las personas mayores que han mantenido su cerebro activo a lo largo de su vida son <strong>m\u00e1s resistentes<\/strong> a <strong><a href=\"https:\/\/blog.fpmaragall.org\/enfermedades-neurodegenerativas\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">enfermedades neurodegenerativas<\/a><\/strong> como el <strong>Alzheimer<\/strong>, el <strong>Parkinson<\/strong> o la <strong>demencia<\/strong>. Aunque la <strong>senescencia celular<\/strong> (el envejecimiento de las c\u00e9lulas) hace que crear nuevas conexiones sea m\u00e1s dif\u00edcil, no es imposible.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Seg\u00fan<\/strong> <strong>los neuropsic\u00f3logos, seguir aprendiendo, interesarse por nuevas actividades y mantener un estilo de vida activo incluso a los 100 a\u00f1os puede ser la mejor receta para una mente longeva y sana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h5>\n\n\n\n<p>La neuroplasticidad nos acompa\u00f1a durante toda la vida. Aunque su intensidad var\u00eda con la edad, nunca deja de ser un motor de cambio y adaptaci\u00f3n para nuestro cerebro. Desde los primeros aprendizajes en la infancia hasta los desaf\u00edos de la vejez, nuestras experiencias, emociones y h\u00e1bitos modelan constantemente nuestras conexiones neuronales. Cuidar de nuestro cerebro, mantenernos activos f\u00edsica y mentalmente, y seguir aprendiendo a cualquier edad no solo potencia nuestra salud cerebral, sino que nos permite vivir con mayor autonom\u00eda, equilibrio y bienestar. Porque, en definitiva, un cerebro que cambi<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Doidge, N. (2007). <em>The brain that changes itself: Stories of personal triumph from the frontiers of brain science<\/em>. Penguin Books.<\/li>\n\n\n\n<li>G\u00f3mez-Pinilla, F. (2008). Brain foods: The effects of nutrients on brain function. <em>Nature Reviews Neuroscience, 9<\/em>(7), 568\u2013578. https:\/\/doi.org\/10.1038\/nrn2421<\/li>\n\n\n\n<li>Harvard Medical School. (2020). Neuroplasticity: Rewiring the brain. <em>Harvard Health Publishing<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.health.harvard.edu\/mind-and-mood\/neuroplasticity-rewiring-the-brain\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.health.harvard.edu\/mind-and-mood\/neuroplasticity-rewiring-the-brain<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Kolb, B., &amp; Gibb, R. (2011). Brain plasticity and behaviour in the developing brain. <em>Journal of the Canadian Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 20<\/em>(4), 265\u2013276. <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC3222576\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC3222576\/<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Pascual-Leone, A., Amedi, A., Fregni, F., &amp; Merabet, L. B. (2005). The plastic human brain cortex. <em>Annual Review of Neuroscience, 28<\/em>, 377\u2013401. https:\/\/doi.org\/10.1146\/annurev.neuro.27.070203.144216<\/li>\n\n\n\n<li>Sociedad Espa\u00f1ola de Neurociencia (SENC). (s.f.). <em>Divulgaci\u00f3n cient\u00edfica sobre plasticidad cerebral<\/em>. <a href=\"https:\/\/www.senc.es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.senc.es<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Red Espa\u00f1ola de Neurociencia Cognitiva (RedNEC). (s.f.). <em>Recursos de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica<\/em>. <a href=\"https:\/\/rednec.es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/rednec.es<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Autora: Ana Mar\u00eda Mor\u00f3n.\u00a0<a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UC7JDKNobjBqNdyJetepwkDg\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Ammu Neuroscience&amp;Biology<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si te gust\u00f3 cuando hablamos de neuroplasticidad en un blog anterior, sin duda este nuevo art\u00edculo te va a interesar.<\/p>\n","protected":false},"author":314,"featured_media":6245,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,3],"tags":[924],"class_list":["post-6241","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-divulgacion","category-cobcm","tag-neuroplasticidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6241"}],"collection":[{"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/users\/314"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6241"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6241\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6244,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6241\/revisions\/6244"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6245"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6241"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6241"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cobcm.net\/blogcobcm\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6241"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}