La Academia T: donde fallar es desaparecer
La academia T, una academia a la que muchos alumnos entran pero que solo unos cuantos consiguen salir habiendo conseguido su meta: convertirse en células que protegen al cuerpo de extraños, convertirse en células T. Entrar en esta academia siempre había sido el sueño de Vega, aunque no sabía muy bien que tenía que hacer para conseguir ser una célula T. Sólo que debía superar una prueba muy complicada.
Cuando por fin Vega consiguió ser aceptada en la academia se dio cuenta que no iba a ser tan fácil, se hizo amiga de una célula que llevaba más tiempo allí y un día le dijo – No es un examen normal, aquí no se suspende, si te equivocas ya no sigues-. Esto le impactó a Vega pero no le frenó. Durante el entrenamiento aprendieron a reconocer las señales del propio cuerpo al igual que reconocer a los invasores: expertos en parecer normales, escondiendo el peligro bajo una apariencia normal…
Nox, el supervisor nos decía siempre:
-No os pido que seáis fuertes, debéis ser precisas y cuidadosas.-
Cuando llegó el día decisivo, las candidatas entraron de una en una en una sala. Frente a ellas aparecían distintas figuras. Algunas eran parte del cuerpo y otras no. Una célula atacó sin pensar y nada más tocar la figura que en realidad era parte del cuerpo la célula desapareció. Otra dejó pasar a un enemigo, también se desvaneció. Vega sintió miedo pero recordó todo lo que había aprendido, se calmó y empezó a observar. Cuando apareció una célula del propio cuerpo se dio cuenta de que el
ambiente se calmaba y decidió no actuar. Después otra célula, prácticamente idéntica, pero con algo que no le encajaba, una sutileza, un detalle sin importancia… algo en su forma de andar no era normal. Vega atacó, y la sala se quedó en completo silencio.
Después de unos segundos que parecieron horas una voz sonó por los altavoces:
¡Enhorabuena! has superado la prueba- dijo Nox el supervisor que a través de unas cámaras observaba todo.- Ahora eres una célula T.
Vega salió emocionada de la sala dispuesta a enfrentarse a su nueva vida: proteger al cuerpo de cualquier enemigo que entrase, pero lo más importante no fallar nunca.
Autora: Pilar Alonso Aguinagalde. Colegio de Fomento Montealto, 4º ESO.

