El atraco de las bacterias Clostridium tetani
Ese día fue el día de suerte de los ladrones. Un corte en la piel, el primer obstáculo que se
interpuso en su camino para asaltar el edificio, les abrió la puerta a un lugar repleto de
nutrientes. El lugar perfecto para explotar, pero con un sistema de seguridad difícil de
penetrar. No habían entrado antes en ese edificio, así que confiaron en el factor sorpresa
para llevar a cabo el robo.
El grupo de ladrones aprovechó el corte y comenzó su asalto. Su entrada alarmó a la
zona circundante y envió una alerta química a la siguiente línea de defensa del edificio.
Claudio Tetano, líder de los Clostridium tetani, dio instrucciones a sus secuaces:
¡Tened cuidado, nadie está a salvo! Esta línea de defensa nos ataca a todos, sin
importar si nos han visto antes o no.
Pronto, los oficiales de seguridad, neutrófilos, llegaron desde su cuartel general de la
médula ósea y comenzaron a engullir a los atracadores Clostridium tetani más débiles uno
por uno. Claudio Tetano y sus esbirros de mayor confianza lograron sobrevivir.
¡La línea adaptativa de agentes de seguridad no debería ser un problema! Nunca
antes habíamos entrado en este edificio, así que no deberían tener información sobre
nuestros antígenos en su base de datos.
Mientras tanto, los agentes de seguridad, linfocitos T, reconocieron los antígenos de
Clostridium tetani y ordenaron a los agentes de seguridad, linfocitos B, que se
transformaran en células plasmáticas y procedieran a fabricar anticuerpos.
Un atracador exclamó emocionado:
Se me hace la boca agua solo de pensar en todos los nutrientes que vamos a robar –
Fue interrumpido por un anticuerpo que se unió a su antígeno.
El líder gritó:
¡Imposible! Nunca hemos estado aquí. Se supone que no tienes suficiente información
para reconocer nuestros antígenos. A menos que la leyenda sea cierta…
El jefe de los linfocitos respondió al ladrón fallido:
El mito de las vacunas es cierto. Existe una manera de que nuestra casa se proteja de
los criminales que intentan invadirlo. La vacuna ya nos ha dado toda la información
sobre tus antígenos, así que estamos preparados para crear anticuerpos y defender
nuestro hogar en caso de que los de tu especie ataquen.
Las bacterias Clostridium tetani, derrotadas y humilladas, fueron destruidas por los
patrulleros Natural Killer.
Aunque esta historia terminó, el sistema inmunitario no dejó de vigilar, supervisar y cuidar
de todo con un solo objetivo: proteger lo más valioso.
Autora: Sunly Azargoun. Colegio Ntra. Sra. de la Merced, 1º BTO.
Finalista V Certamen de microrrelatos científicos – El sistema inmunitario.

